
Sabía que al pasar las bien conservadas páginas aparecería algún episodio de Santos Leiva, aquella historieta sobre un gauchito errante por el mundo que dibujaba, como me enteré mucho más tarde,un joven Ricardo Villagrán. Me ilusioné: "¿No estará aquél capítulo en que aparecían esos enormes gorilas...?" que habían quedado en mi memoria para siempre. ¡Y así fue! Allí estaban! Aqui están, compartamos la historieta que impresionó tanto a aquel chico, ahora saco la cuenta, de apenas ocho años:
Cierro la revista, la guardo con devoción y sólo resta decirle al amigo: ¡Muchas gracias, Hernán, por tantos recuerdos!